La decisión de sustituir al joven Ngumoha, de 17 años, por Alexander Isak a mitad de la segunda mitad fue recibida con un coro de abucheos por parte de la afición del Liverpool. Ngumoha había sido la principal fuente de inspiración de los anfitriones, proporcionando la asistencia para el gol de apertura de Ryan Gravenberch, pero Slot insistió en que el cambio fue una necesidad más que una preferencia táctica.
“Él no está lesionado; tuvo calambres unos minutos antes de caer al suelo”, explicó Slot a los periodistas tras el partido. “Luego hablé con él, y me dijo que ya era suficiente, así que por eso lo retiré. Tiene todo el sentido sacar a un jugador que está rindiendo y que ha dado una asistencia; la gente no espera que saque a ese jugador. No era mi intención hacerlo.”