Sorpresas desagradables – pero no tantos sustos – para River y Boca

16 febrero, 2026

Como todos sabemos muy bien, la Liga Profesional de Fútbol nunca pierde la capacidad de sorprender. Por ello, no sorprende mirar la tabla de clasificación (o tablas, como es el caso hoy en día) y ver a Independiente Rivadavia liderando el Grupo B con cuatro victorias en cuatro, muy de cerca siguiendo a Vélez, Tigre y Belgrano – este último casi a mitad de camino ya de su total de puntos a lo largo de toda la desgraciada campaña de Clausura del año pasado.

Por el contrario, tras haber estado a un par de minutos de ganar todo en diciembre, Racing inició el Apertura con tres derrotas consecutivas antes de recuperarse con su primera victoria a expensas de Argentinos Juniors.

Los gigantes River y Boca, mientras tanto, lamen sus heridas y se plantean preguntas difíciles tras dos derrotas dolorosas durante el fin de semana.

Comenzaremos en el Monumental, que fue escenario de una catástrofe de proporciones casi históricas el sábado por la noche. El ambiente en River era optimista: un equipo de Millonario con una imagen renovada había iniciado la temporada con dos victorias y un empate, destacando Aníbal Moreno gracias a sus actuaciones dinámicas en el centro del campo tras un traspaso desde Palmeiras.

Entonces, en un instante, Moreno se encontró en el ojo de la tormenta cuando un terrible error permitió que Ignacio Russo de Tigre se colara y marcara delante de una afición local boquiabierta. El hecho de que River ya estuviera 0-2 en ese momento, superado por un Matador clínico, era lo de menos.

River aún tenía más fondo que sondear, con Russo añadiendo el cuarto para Tigre poco después, y una consolación tardía para los anfitriones apenas provocó un aplauso mientras Gallardo sufría una de las peores derrotas de su larga y gloriosa trayectoria en Núñez.

Precisamente ese tipo de tropiezo no era lo que el entrenador necesitaba. El año pasado, 2025, fue poco menos que un desastre para River y Gallardo estaba decidido a pasar página de ese capítulo desagradable, volviendo a gastar mucho y de forma amplia en enero para reforzar una plantilla llena de nombres estelares pero falto de consistencia.

Ahora, y a pesar de haber firmado un nuevo contrato a finales del año pasado, la vigilancia sobre el futuro del entrenador en River está destinada a aumentar, y la visita de este fin de semana a Argentinos Juniors, un rival peligroso, podría resultar crucial.

En La Boca, mientras tanto, una historia que se ha vuelto dolorosamente familiar para los aficionados de Xeneize parece repetirse otra vez.

En años recientes, figuras como Sebastián Battaglia y Hugo Ibarra han aprovechado periodos interinos razonables en el banquillo de Boca para obtener el puesto de entrenador, solo para descubrir que asumir el cargo de forma permanente es una tarea mucho más dura (y definitivamente no permanente). Ahora Claudio Úbeda, quien se destacó tras reemplazar al fallecido Miguel Ángel Russo, corre el riesgo de sufrir un destino muy similar apenas han transcurrido cuatro jornadas.

Las derrotas tempranas ante Estudiantes de La Plata y Vélez Sarsfield han calentado sin duda el asiento de Úbeda. La atención también se centra en el presidente Juan Román Riquelme tras una ventana de fichajes tranquila, encabezada por la llegada del aguerrido Santiago Ascacíbar de Estudiantes.

El domingo Boca inicia una serie de tres partidos consecutivos como local con la visita de Platense, y si las derrotas comienzan a filtrarse hacia La Bombonera, la tentación de hacer otro cambio de entrenador, lo que sería el séptimo de Riquelme en menos de seis años (sin contar el triste fallecimiento de Russo), podría resultar irresistible.


Martín Arancibia

Martín Arancibia

Soy Martín Arancibia, periodista deportivo apasionado por las historias que nacen en el fútbol argentino. Me especializo en crónicas y análisis que buscan ir más allá del resultado. Creo que cada partido es una oportunidad para contar algo que conecte con la gente.