Aunque las salas de juntas están llenas de tensión, la respuesta más visible se espera en Hill Dickinson Stadium. El lunes se supo que la Premier League no restaría puntos a Chelsea pese a una serie de infracciones graves relacionadas con acuerdos para algunos de los jugadores más importantes del club. En lugar de una deducción, Chelsea recibió una prohibición de fichajes de un año, suspendida por dos años, y una multa que muchos consideran irrisoria.
En consecuencia, los aficionados del Everton, a los que les restaron 10 puntos (luego reducidos a seis) y que cayeron en problemas de descenso en 2024 por incumplimientos de gasto, están planificando una gran protesta durante el partido del sábado, que justamente será contra Chelsea. El experto en finanzas del fútbol Kieran Maguire señaló la desigualdad, afirmando: “Si fuera aficionado del Everton o del Nottingham Forest, no estaría contento con este desenlace”.