Problemas en el campo y fuera de él para dos de las grandes del fútbol argentino

22 diciembre, 2025

Este año ha sido agitado en el mundo de los cinco Grandes de Argentina. O, al menos, para tres de ese selecto grupo.

Aunque River Plate y Racing Club han tenido sus problemas en el terreno de juego de vez en cuando, en general los aficionados no se han quejado mucho, ya que ambos participan esta semana en los cuartos de final de la Copa Libertadores y se aprestan a enfrentarse pronto, en la misma ronda, en la Copa Argentina.

Esas alturas tan elevadas son sueños para el resto del quinteto, aunque Boca Juniors al menos parece haber dejado atrás su crisis en el campo y enderezado el rumbo. Para San Lorenzo e Independiente, sin embargo, el futuro se ve realmente sombrío sin cambios serios en la fortuna y, sobre todo, en la gestión.

La gota que desbordó el vaso para el Cuervo llegó en la derrota 0-2 del viernes ante Racing en Avellaneda. Aparte de una actuación totalmente desalentadora, fue la presencia del presidente Marcelo Moretti en El Cilindro la que provocó la indignación. Moretti ha estado saltando de escándalo en escándalo en la silla de mando de San Lorenzo a lo largo de 2025, destacando sobre todo por imágenes grabadas con cámaras ocultas que supuestamente muestran al supremo recibiendo dinero para inscribir a jóvenes futbolistas en la academia del club. Apenas había regresado de una licencia administrativa en septiembre cuando Moretti se vio acusado de falsificar la firma del secretario general saliente de San Lorenzo, Martín Cigna, en la lista de invitados para los directores que asistían al partido frente a Racing. El presidente del club abandonó Avellaneda sin dirigir palabra a los periodistas; sería casi su último acto al frente del club.

En una increíble reunión de la junta celebrada el martes, todo se vino abajo. Los asistentes —esta vez sin incluir a Moretti— se vieron obligados efectivamente a acantonarse dentro del Nuevo Gasómetro para evitar una invasión por parte de un grupo de aficionados enfurecidos. Finalmente, 13 de los 20 integrantes de la junta presentaron sus renuncias, una medida que disolvió la administración de Moretti y dejó a San Lorenzo completamente sin autoridades que presidan para el futuro previsible.

Medidas desesperadas para tiempos desesperados, y una señal de cuán odiado estaba el presidente tras un mandato catastrófico que dejó al Cuervo deshecho como equipo, enfrentando numerosos embargos de la FIFA por pagos pendientes y convertido en objeto de burlas por sus presuntos delitos. El directivo Pablo García Lago resumió el sentimiento hacia Moretti de la manera más concisa tras su renuncia: “Es un psicópata… yo también, esta es la peor gestión de San Lorenzo de la historia.” El Cuervo será ahora entregado a una Asamblea Representativa, encargada de guiarles a través de esta crisis y convocar elecciones en los próximos 90 días.

A poca distancia del lugar de la última resistencia de Moretti en Avellaneda, los aficionados de Independiente están tomando nota. A falta de acusaciones de corrupción, la junta actual, encabezada por el exalcalde de Lanús, Néstor Grindetti, apenas es más popular que su homóloga anterior en Bajo Flores. El Rojo fue expulsado de forma vergonzosa de la Copa Sudamericana tras horrendos incidentes de violencia en el choque de agosto frente a la Universidad de Chile y se encuentra en el fondo de su grupo de la Liga Profesional de Fútbol (LPF) sin una victoria en siete juegos.

La derrota del sábado por 0-1 ante Banfield significó el fin de la era del entrenador Julio Vaccari, y Gustavo Quinteros emergió como el principal objetivo tras su destacada etapa en Vélez. Pero muchos aficionados miran más arriba en la junta directiva, con protestas masivas contra Grindetti y el resto tras esa última derrota. Las próximas elecciones en Independiente están programadas para 2026, pero eso parece demasiado lejano para un grupo considerable que se sentirá envalentonado por la revolución que derrocó a Moretti.

Sea cual sea el desenlace, solo podemos esperar que estos dos gigantes se pongan en regla y vuelvan a competir donde deben, en beneficio del fútbol argentino en su conjunto. También debemos agradecer: en muy pocos países los aficionados pueden hacer oír su voz y, mediante protestas, insultos y un notable conocimiento de la normativa estatutaria, destituir a una junta ineficaz o corrupta.

No es perfecto, pero es democracia en acción, y vale la pena protegerla.


Martín Arancibia

Martín Arancibia

Soy Martín Arancibia, periodista deportivo apasionado por las historias que nacen en el fútbol argentino. Me especializo en crónicas y análisis que buscan ir más allá del resultado. Creo que cada partido es una oportunidad para contar algo que conecte con la gente.