Esta decisión de mantener un techo de gasto más relajado llega a pesar del creciente escrutinio por parte de la UEFA. El organismo rector del fútbol europeo, la UEFA, mantiene un límite SCR mucho más estricto del 70 por ciento para los clubes que participan en la Liga de Campeones, la Europa League y la Liga de Conferencias, lo que genera preocupaciones de que la Premier League esté creando un abismo financiero.
Existe el miedo en todo el continente de que los rivales europeos podrían verse obligados a asumir «riesgos adicionales» para mantenerse al paso de los clubes ingleses en el mercado de fichajes. Sin embargo, la Premier League ha rechazado estas preocupaciones, sosteniendo que su modelo específico del 85 por ciento es necesario para garantizar el «equilibrio competitivo» dentro del fútbol doméstico.