Y luego está la manera en que gestionaron los compases finales. En la cuarta jornada de la temporada, tras empatar dos veces, la segunda incluso después del minuto 90, la lógica indicaba que la Juventus quizás hubiera hecho bien en conservar el empate.En cambio, como dijo Spalletti tras el partido, les pidió ir a por el 3-2, añadiendo, sin embargo, que los jugadores le tomaron demasiado literalmente… Jugar siempre para ganar es la idea correcta en términos absolutos, pero fue la equivocada en ese momento concreto. Los enormes espacios que dejó la Juventus al Sassuolo en el minuto 94, a domicilio, no son los de un gran equipo ni siquiera de un ‘equipo’, y plantean dudas sobre cómo Spalletti gestiona los recursos técnicos a su disposición. Los jugadores en el césped no tienen menos culpa, especialmente los más experimentados, con el capitán Bremer en primer plano.
Así, la noche termina de forma paradójica para la Juventus: mientras los delanteros, Kolo Muani y Woltemade, no logran marcar, el exjugador Adzic, cedido al Sassuolo, castiga a la Juventus. Mientras tanto, otros jugadores que han dejado la Juventus están marcando y prosperando: Vlahovic, Openda, Licina y, a partir de esta noche, incluso David, en su primera diana con la camiseta del Atlético de Madrid.