Tras el trauma, Lang fue sometido a una operación para salvar el dedo dañado. A pesar del incidente, intentó tranquilizar a sus seguidores a través de las redes sociales, escribiendo: «Pasa lo que pasa. ¡La cirugía salió bien! Gracias por todos los mensajes». Sin embargo, los directivos del Galatasaray siguen furiosos y exigen que se cubran los salarios del jugador durante su ausencia debido a lo que describen como un peligro evitable en el estadio.
En las horas posteriores, personal del estadio Anfield fue visto inspeccionando la zona donde Lang sufrió su lesión por el impacto. No obstante, no está claro si la valla publicitaria se encontraba en un estado peligroso o si el incidente fue simplemente un desafortunado accidente.