El épico viaje de Messi llega a su fin: qué recorrido tan increíble

4 septiembre, 2026

Esta ha sido una semana y algo más para el mundo del deporte argentino.

Se abrió con la noticia de que Eduardo ‘Chacho’ Coudet había sido removido de River tras un periodo enormemente frustrante al intentar reemplazar a Marcelo Gallardo, que terminó con el fracaso en la Copa Sudamericana del miércoles. Luego pasamos al hockey, donde Las Leonas protagonizaron una impresionante victoria en la final del Mundial ante la todopoderosa Holanda para alzarse con el título por primera vez desde 2010. Y si eso fuera poco, otro argentino, Mariano Navone, infligió la primera derrota de Novak Djokovic en la primera ronda de Grand Slam en 20 años al eliminar al legendario serbio del US Open. Historias trascendentales todas, y, en circunstancias normales, merecerían crónicas de primera página.

Pero estas no son circunstancias normales. Porque Lionel Messi ha anunciado su retirada del fútbol internacional. Nunca volveremos a ver al mejor futbolista de todos los tiempos con la camiseta de Argentina, y tanto su país como el deporte en general son más pobres por ese hecho.

“Ya no queda mucho tiempo y la puerta se cierra para ciertas épocas, y ésta duele mucho”, explicó la estrella en una nota escrita a mano que reveló su decisión, no menos dolorosa por ser plenamente esperada tras la desilusión del Mundial de julio y el fallecimiento posterior de su padre, Jorge. 

“Me encanta estar en la selección, siempre lo he hecho y siempre lo haré. Me he vaciado, no me queda más por dar, y detrás hay jóvenes destacados que merecen estar allí.”

El largo recorrido de Messi con la Selección ha llegado a su fin. Pero qué viaje. En más de 23 años representó a su nación 207 veces y anotó 125 goles, la cifra más alta de cualquier jugador argentino y solo superado por Cristiano Ronaldo en la historia del fútbol mundial. El vasto palmarés de Leo incluye una envidiable colección de galardones internacionales: la Copa del Mundo, dos Copas América, un oro olímpico, dos Balones de Oro de la Copa del Mundo.

Pero su impacto en la nación no puede medirse con números fríos. Fue la historia de un joven de talento singular que durante años llevó las frustraciones de Argentina sobre sus hombros, ya que sus dones excepcionales nunca parecieron suficientes para traer la gloria.

Fue ese increíble arco de redención ya en el crepúsculo de su carrera, cuando, encargado de anclar a una Selección rejuvenecida y hambrienta, alcanzó nuevas alturas para romper por primera vez esa agonizante sequía en Brasil en 2021 y, un año después, tocar el cielo al vencer a Francia en Lusail.

Fue ese cautivador viaje por Estados Unidos, realizado bajo las circunstancias más difíciles, con Jorge, su padre, mentor y ejemplo, batallando en casa contra una enfermedad grave.

Acercándose a los 40 años, Messi luchó a través del dolor para encantar de nuevo al mundo del fútbol con sus actuaciones, las lágrimas fluyendo tras casi cada gol, cada victoria.

Que esa Argentina al final quedó corta no pudo hacer nada para socavar este último esfuerzo casi sobrehumano, donde una vez más dejó todo en la cancha por un país que tardó en acercarse a él pero que, a la postre, aprendió a adorar al mago ante la mirada de todos.

Messi se va como una verdadera leyenda del deporte argentino, el más grande de todos los tiempos en su campo, y es un testimonio de todo lo que logró con ese exquisito pie izquierdo que, incluso tras dos décadas de dominio, todavía nos deja con ganas de un poco más.


Martín Arancibia

Martín Arancibia

Soy Martín Arancibia, periodista deportivo apasionado por las historias que nacen en el fútbol argentino. Me especializo en crónicas y análisis que buscan ir más allá del resultado. Creo que cada partido es una oportunidad para contar algo que conecte con la gente.