Boca Juniors derrotó a sus archirrivales River Plate 2–0 en el Superclásico de este domingo para sellar la clasificación para la Copa Libertadores 2026.
En una La Bombonera abarrotada, con más de 50.000 aficionados en las gradas –incluida la estrella pop Dua Lipa–, Boca logró una victoria rotunda sobre sus feroces rivales, dejando a River en una posición difícil en su propia puja por alcanzar la Libertadores del próximo año.
Exequiel Zeballos anotó en el tiempo de descuento de la primera mitad y el delantero uruguayo Miguel Merentiel añadió un segundo poco después del inicio de la segunda mitad para darle al Xeneize una victoria en el derbi.
El Millonario llevó la mejor parte de los intercambios iniciales, viendo más del balón, pero, como ha ocurrido a menudo en 2025, le faltó el filo en la fase final.
Changuito la diferencia
Poco pasó de interés hasta justo antes del descanso, cuando Boca asestó un golpe decisivo al contragolpe: un balón largo hacia adelante fue conducido con gran maestría por Zeballos antes de avanzar a toda velocidad. Su primer remate fue detenido por el portero de River, Franco Armani, pero ‘Changuito’ dejó el rebote en la red vacía.
Ese gol dio a Boca una ventaja valiosa, y golpearon de nuevo casi inmediatamente después del descanso. Zeballos recuperó el balón muy alto por la banda derecha de River, se hizo espacio y le dio el balón a Merentiel, que hizo el 2–0.
El entrenador interino Claudio Úbeda, que asumió tras la muerte de Miguel Russo hace un mes (8 de octubre), dedicó la victoria a su difunto predecesor. “Una gran parte de lo que ves en este equipo es su imagen”, dijo.
La victoria asegura a Boca su lugar en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026 como subcampeones de Rosario Central en la tabla anual, mientras siguen vivos en la Clausura, en la que ya han alcanzado los octavos de final.
“Estamos eufóricos con la victoria. Este equipo merecía clasificar para la Libertadores, y lo hemos logrado. Marcar contra River significa mucho para mí,” dijo Merentiel, quien ya ha marcado 48 goles con la camiseta de Boca.
Por el contrario, River continúa luchando por la consistencia y ha caído al sexto puesto del Grupo B, aunque siguen en la lucha por un lugar en los octavos de final. Marcelo “El Muñeco” Gallardo decidió no celebrar la habitual rueda de prensa posterior al partido tras la derrota.
El centrocampista colombiano Juanfer Quintero reaccionó con enojo ante una pregunta, diciendo: “¿Hemos tocado fondo? Mi rendimiento puede haber sido bueno, promedio o pobre, pero nunca traicionaría a un entrenador. La gente sigue hurgando donde no hay nada y tratando de agitar las cosas —eso no tiene nada que ver conmigo.”
Sarmiento a salvo del descenso
En Junín, Sarmiento aseguró su permanencia en la máxima categoría con una victoria 2–1 sobre Instituto, logrando dos goles tempraneros de Juan Insaurralde (2’) y Manuel García (6’). Instituto recortó distancias por medio de Stefano Moreyra (67’), pero no fue suficiente.
Aldosivi, que había parecido destinado al descenso apenas unas semanas atrás, se dio una vía de salvación al vencer 1–0 a Banfield —su cuarta victoria en cinco partidos— dejándolos al borde de la salvación. El centrocampista uruguayo Federico Gino convirtió un penalti en los minutos de descuento (90+13’), otorgado tras revisión del VAR, para sellar la victoria del conjunto de Mar del Plata.
En el partido de cierre, Tigre venció 1–0 a Estudiantes en casa gracias al gol de Elías Cabrera (23’). Los visitantes terminaron con diez hombres tras la expulsión de Guido Carrillo antes del descanso. El resultado deja a El Matador al borde de los octavos de final, mientras El Pincha ocupa el séptimo lugar en un Grupo A extremadamente ajustado y necesitará un buen resultado en la última jornada para alcanzar los play-offs.
Atlético Tucumán también confirmó su salvación con una victoria 2–1 sobre Godoy Cruz, aliviando cualquier temor residual al descenso y lanzando a El Tomba a problemas aún mayores.
Juan Morán (19’, gol en propia meta) y Marcelo Ortiz (68’) anotaron para El Decano, mientras Santino Andino anotó un tanto de consolación tardío (79’) para el club de Mendoza, que ahora figura último en la clasificación anual y prácticamente condenado a la segunda división.