Puede decirse que Yamal no ha estado a la altura de las expectativas en este Mundial. Pero eso es solo porque esas expectativas eran completamente irreales. La joven promesa del Barcelona apenas cumplió 19 años esta semana y llegó al torneo todavía arrastrando una lesión que acortó su temporada en club.
El hecho de que se le vea como un talismán indiscutible tanto para su club como para su país es prueba de cuánto ha logrado a una edad tan temprana. Yamal es quizá el adolescente más destacado de la historia del fútbol, con tres títulos de La Liga, una medalla de campeones de la Eurocopa y una mención como subcampeón del Balón de Oro ya en su palmarés; y, aunque ha tenido que ir encontrando poco a poco su ritmo este verano, España ha podido seguir confiando en su magia para abrir huecos a las defensas.
Yamal deslumbró en la segunda jornada cuando España goleó a Arabia Saudita 4-0, marcando la apertura y dejando desconcertadas a las defensas cada vez que tocaba el balón. No logró anotar en ninguno de los cuatro encuentros siguientes de España, pero su influencia en el tercio final no ha decaído, y fue particularmente impresionante en su victoria en los cuartos de final ante Bélgica, con 80 toques, cuatro regates exitosos, seis disparos y nueve duelos ganados en el suelo.