Los tribunales federales de Argentina están intensificando su investigación sobre la gestión económica de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), consolidando tres líneas centrales que sitúan a la cabeza de la entidad, Claudio ‘Chiqui’ Tapia, bajo presión judicial, a menos de cuatro meses para la Copa Mundial de la FIFA 2026.
El expediente analiza presumiblemente impuestos no pagados, el circuito financiero de los premios obtenidos en la Copa Mundial de Qatar 2022 y movimientos vinculados a la empresa Sur Finanzas.
El presidente de la AFA fue citado la semana pasada con prohibición de salir del país, una medida que marca la gravedad institucional de la investigación.
El caso contra las autoridades de la AFA se abrió a raíz de reclamaciones de la oficina de impuestos, investigando si los impuestos y las contribuciones de jubilación descontadas a jugadores y empleados se trasladaron a las autoridades correspondientes. Ese enfoque inicial dio lugar rápidamente a solicitudes de documentación contable, verificación cruzada de extractos bancarios y reconstrucción del flujo de efectivo dentro de la AFA.
Con el avance de las medidas de prueba, surgió un segundo foco de investigación: el destino de los premios económicos tras la consagración de Argentina en la Copa Mundial de Qatar 2022. Los jueces están tratando de determinar cómo se gestionaron esos fondos, qué criterios se utilizaron para su distribución y si existieron transferencias multimillonarias que requerían explicaciones fiscales o contractuales adicionales.
Un tercer frente judicial apunta a operaciones vinculadas a Sur Finanzas. Los tribunales analizan transferencias y movimientos que podrían haber conectado canales privados con fondos provenientes del fútbol profesional.
El objetivo del expediente es reconstruir la ruta completa del dinero, estableciendo posibles responsabilidades administrativas o penales. Hasta ahora, los documentos y los extractos bancarios verificados han buscado trazar cada etapa del flujo para determinar si existen irregularidades formales o delitos societarios.
Este escenario representa el mayor desafío judicial al que se ha enfrentado Tapia desde que ganó la presidencia de la AFA. Citado y con restricciones iniciales de viaje al exterior, el líder enfrenta una situación sin precedentes mientras los organizadores del fútbol argentino deben sostener su agenda deportiva y política mientras elaboran su estrategia de defensa.
En los círculos judiciales se considera que las próximas resoluciones del juicio definirán el alcance de este caso, ya que la cuenta regresiva hacia la Copa Mundial de 2026 ya está en marcha. El avance del expediente mantendrá bajo observación las operaciones económicas de la AFA, dejando abierta una etapa de alta tensión institucional en el fútbol argentino.