“Contra el AC Milan, sin embargo, ya empezábamos a ver algo de Amorim, en una primera mitad muy intensa, ayudado también por el árbitro, que dejó que el juego fluya de acuerdo con la nueva tendencia, a diferencia de la de Frosinone-Juventus, que pitaba cada contacto… El AC Milan ya mostró una voluntad de hacer lo que el entrenador les está pidiendo: un plan de juego, un partido correcto desde el inicio. En ese punto, Chukwueze merece sin duda una mención, porque me pareció especialmente un jugador completamente diferente respecto a hace dos años”.
“Tengo que decir que en los últimos 15 minutos el Torino tuvo cuatro ocasiones de gol, quién sabe qué podría haber pasado si hubieran marcado antes… Esto es una señal de alerta defensiva: no puedes permitir que tu concentración se caiga, no puedes desconectar”.