Rodolfo Arruabarrena dijo el viernes que está “emocionado” ante la perspectiva de volver a dirigir a Boca Juniors, diez años después de su primer periodo al frente del Xeneize.
Aunque el club no haya confirmado oficialmente su nombramiento, los comentarios para los medios locales acerca de su llegada a Argentina sugieren fuertemente que Arruabarrena es la primera opción del presidente de Boca, Juan Román Riquelme, para reemplazar al destituido Claudio Úbeda.
El contrato de Úbeda no fue renovado tras una racha de resultados decepcionante. Tomó las riendas tras la muerte de Miguel Ángel Russo.
Arruabarrena, de 50 años, se prepara para una segunda etapa en Boca, tras haber dirigido al club entre agosto de 2014 y marzo de 2016. Durante ese periodo ganó dos trofeos: el título de la Primera División Argentina 2015 y la Copa Argentina 2015.
Al dirigirse a los periodistas en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza el viernes, Arruabarrena dijo que esperaba “estar a la altura de las expectativas y devolver la confianza de las personas que han confiado en mí”.
“Estoy feliz, muy emocionado, pero es inapropiado hablar demasiado porque todavía no he firmado”, dijo Arruabarrena.
Agregó que su objetivo sería “construir un equipo competitivo que refleje la identidad que los aficionados de Boca esperan de su club”.
Se entiende que las negociaciones para su llegada están muy avanzadas, y se espera que Arruabarrena comience a trabajar la próxima semana, antes del inicio de la pretemporada.
Tomaría las riendas de un Boca que afronta un regreso inmediato a la acción competitiva, con un partido de la Copa Argentina programado para el 16 de julio y poco después la ronda de eliminatorias de la Copa Sudamericana por un lugar en los dieciseisavos de final.
Boca debe enfrentarse al conjunto chileno O’Higgins tras su dolorosa eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores, lo que finalmente llevó a la salida de Úbeda.
Arruabarrena también es recordado con cariño en Boca por su etapa como futbolista durante la exitosa era bajo Carlos Bianchi a principios de los 2000s.
“Todos saben lo que Boca significa para mí”, afirmó Arruabarrena. “Tuve dos o tres conversaciones con Román para aclarar algunas cosas, luego analizamos la plantilla y también al equipo reserva”.