Las palabras de José Mourinho tras el derbi madrileño fueron mucho más allá de la frustración de un entrenador derrotado. Se han convertido en parte de un mensaje unificado que el Real Madrid ha adoptado sobre el tema de los árbitros, con el entrenador portugués emergiendo como la voz que lleva la postura del club al mundo exterior. Entre él y cada nivel de la institución, existe un acuerdo total sobre lo ocurrido frente al Atlético de Madrid.
Según el diario español AS, las palabras y gestos de Mourinho en la rueda de prensa posterior al encuentro reflejaron la postura del Real Madrid respecto a las decisiones arbitrales del derbi, más que una reacción impulsiva a la derrota.
Al parecer, el club ha elegido a su entrenador como portavoz principal de la posición del primer equipo, de modo que el mensaje dentro y fuera del estadio sea idéntico.
La derrota ante el Atlético dejó al descubierto ese acuerdo. Durante el partido y después, la misma línea emergió desde el interior del Real Madrid: «Las decisiones arbitrales afectaron al equipo y lo sacaron del ánimo del encuentro», un punto que Mourinho remarcó después al decir que su equipo fue «sacado del partido» y que las decisiones «no nos permitieron jugar».
El Real Madrid no esperó al silbato final para exponer su caso. El club ya había anunciado, la mañana del domingo, su oposición al arbitraje de Ortiz Arias, citando sus tratos previos con jugadores del Barcelona.
El canal oficial del club llevó esa postura, prueba de que el expediente arbitral existía dentro del Real Madrid antes del saque de inicio y no era meramente un producto de lo ocurrido durante el derbi.
El mensaje que ya no es ajeno al club
En estos momentos, Mourinho ocupa un papel clave para transmitir la posición del Real Madrid al mundo exterior. El club, según AS, tiene claro que el entrenador del primer equipo es la referencia principal a la hora de expresar la postura del conjunto en las comparecencias de prensa y de comentar sobre los temas que les preocupan.
Aquí reside una diferencia llamativa respecto a la etapa anterior de Mourinho en el Real Madrid. En aquella época, los mensajes que el entrenador transmitía en las ruedas de prensa no siempre coincidían con otras posturas emanadas desde dentro del club, incluido lo que Jorge Valdano solía expresar desde las gradas.
Ahora la imagen está más clara. Mourinho habla, y el club no envía un mensaje distinto. A siete jornadas de la liga española, los incidentes arbitrales acumulados, desde el punto de vista del Real Madrid, se han convertido en un dossier que exige una posición declarada. En ningún otro momento se vio con mayor claridad que tras el derbi de Madrid.
Esto fue más allá de las declaraciones de Mourinho. Grabaciones de audio publicadas posteriormente por la Federación Española revelaron detalles de la revisión de varios incidentes controvertidos, entre ellos el choque de Cuti Romero contra Bellingham y el penalti señalado y luego convertido en roja contra Dean Huijsen, mientras que la entrada de Kang-in Lee sobre Valverde siguió entre los casos que el entrenador planteó para su discusión posteriormente.
La postura del Real Madrid no se ha definido
La escalada del expediente coincide con la reunión anual de la Federación Española con entrenadores de las primeras y segundas divisiones, prevista para mañana, martes.
Organizada por el colectivo de entrenadores, la reunión ofrece la oportunidad de plantear inquietudes y observaciones sobre el arbitraje al inicio de la temporada, y se esperaba que Mourinho formara parte de las voces que presentaran una visión tras la controversia del derbi madrileño.
No obstante, la asistencia del entrenador portugués no había sido confirmada. El Real Madrid, también, ha mostrado poco entusiasmo por participar tras el partido ante el Atlético, y la reunión, según el informe, no estará dedicada a discutir directamente a los árbitros como en ocasiones anteriores.