Mientras la Juventus de Turín está abierta a facilitar la salida de David, no está dispuesta a quedarse corta en la fase final del ataque. La jerarquía de la Juventus, encabezada por el director deportivo Frederic Massara, ha dejado claro que solo dará el visto bueno final al acuerdo una vez que se identifique y asegure un sustituto adecuado.
El club está bajo presión para resolver la situación con rapidez, ya que David es uno de sus jugadores mejor remunerados y trasladar su salario fuera de las cuentas proporcionaría un respiro muy necesario dentro de su estructura financiera para futuras inversiones.
La situación se complica además por el estatus actual del delantero dentro del esquema táctico de Spalletti. Aunque fue fichado como agente libre bajo la gestión de la oficina deportiva encabezada por Damien Comolli, David ha parecido una pieza que no encaja en el engranaje actual.